La bioimpresión 3D ha avanzado hasta permitir la creación de tejidos como piel, cartĆlago y hueso para tratar quemaduras y lesiones articulares, facilitando la regeneración y recuperación funcional.Ā AdemĆ”s, modelos tridimensionales impresos se usan para estudiar enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson, acelerando la investigación y desarrollo de terapias regenerativas.
Estos avances abren la puerta a tratamientos personalizados y menos invasivos, aunque la producción a gran escala y la integración clĆnica siguen siendo retos a superar.